sábado, 29 de junio de 2013

El consumo del Horror - Caso Angeles Rawson

Si bien, todos estamos de acuerdo que la vida es un juego de matices, blancos, negros y muchos pero muchos grises. El trato que se le dio en los últimos días al caso de Angeles Rawson marca algunos limites, limites que nos marcan que en ciertas ocasiones lo que hacemos o lo que dejamos de hacer repercuten en el otro, y nuestras decisiones deben ser binarias, es si o no, lo hago o no lo hago, soy parte del problema o parte de la solución.
La cadena de responsabilidades es amplia, y claramente no todos poseen la misma responsabilidad, pero claramente sos parte del problema o parte de la solución.
Son parte del problema si sacaste la foto, sos parte del problema si la ofreces a diferentes medios, sos parte del problema si la comprar, sos parte del problema si decidís publicarla, sos parte del problema si comprar el diario que la publico en su tapa, sos parte del problema si la buscas en Internet para verla, sos parte del problema si auspicias en ese medio y a posteriori del hecho seguís auspiciando,  sos parte del problema si te excusas en que eso es libertad de expresión, sos parte del problema si lo reivindicas.
Sos parte de solución sin consumirlo, sin buscarlo, quejándote, marcando una diferencia, separándote de esa aberración.
Somos seres sociales, todos y cada uno de nuestros actos repercuten en el resto de la sociedad como caja de resonancia. Claramente, según el poder o según la exposición pública que tenemos, es como trascienden nuestros actos, y con eso la responsabilidad que debemos tener. Por eso, no es lo mismo el que compra el diario en la calle o el que decide publicar la foto, pero todos podemos hacer algo.
En fin, como en tantas otras cosas, somos parte de la sociedad, y cuando decimos que la sociedad está enferma, los enfermos también somos nosotros, cada uno. Hagamos algo en primera persona, si esperamos que algo, de alguna manera pueda cambiar.

Que queremos ser ¿parte de la solución o parte del problema?